El pasado día 2 de diciembre tuvimos ocasión de celebrar el cierre de nuestro programa Mamabono. Una vez más, la sesión tuvo lugar en la Fundación Elpuente, nuestros partners en este programa. Ese mismo día en Tokio se cerraba la edición de Mamabono Otoño 2019 de nuestro partner Service Grant Japan.

Las participantes, organizadas en cada uno de los cuatro grupos, pudieron presentar el trabajo realizado por ellas durante las últimas semanas tanto al resto de participantes como a las entidades sociales beneficiarias de las consultorías pro bono que llevaron a cabo. Así, además de presentar la parte del contenido del trabajo realizado, muchas de ellas compartieron también lo que para ellas había significado participar en Mamabono desde un punto de vista más personal, destacando algunos lazos personales que se habían tejido en algunos de los grupos.

Si bien muchas destacaron que se trataba de un programa difícil de compaginar con el resto de sus actividades (responsabilidades de cuidado de hijos, búsqueda de empleo en alguno de los casos, etc.), un comentario general fue que se había tratado de un reto que les había animado bastante a aprender, a mejorar sus habilidades de escucha y de coordinación en equipo y a salir de su zona de confort para conocer nuevas realidades y nuevos entornos de trabajo.

En primer lugar, presentó el grupo de Amar Dragoste. Esta asociación sin ánimo de lucro trabaja por la mejora de las condiciones de vida de las personas en riesgo de exclusión social o que han sido víctimas de trata. El trabajo pro bono de las voluntarias consistió en la mejora de la sostenibilidad económica de la entidad, así como un plan de negocio para su Café Solidario. Un dato curioso a lo largo del programa fue que las propias participantes involucraron a otros expertos profesionales, con el fin de mejorar su asesoría en determinados puntos donde se vieron atascadas.

Voluntaria del grupo Amar Dragoste con su hijo

En segundo lugar, se presentó el proyecto de Solidaridad sin Fronteras (SSF). Este grupo estaba formado tan solo por tres voluntarias, ya que cuatro de las iniciales voluntarias que también estaban en este equipo se dieron de baja antes de comenzar el trabajo de consultoría debido a problemas de conciliación. SSF es una asociación sin ánimo de lucro que trabaja por la mejora de las condiciones de vida de las personas en riesgo de exclusión social a través de diferentes programas de innovación social. Así, el encargo a las voluntarias pro bono consistió en trabajar en un plan estratégico para la entidad, con recomendaciones específicas en el plan de captación de fondos.

Voluntaria del grupo SSF explicando los lazos personales dentro del equipo

En tercer lugar, se presentó el proyecto de Unltd Spain. Esta fundación trabaja por la transformación social a través del apoyo a emprendedores sociales y a startups con foco social. El trabajo de campo de estas voluntarias ha sido interesante en el sentido de que han podido asistir a varios eventos que ha organizado la fundación o en los que ha estado involucrada de alguna manera (como South Summit, entre otros). En cuanto a los entregables, se dividió en dos grandes bloques dentro del ámbito del marketing digital. Así, las voluntarias explicaron que dada la profundidad con la que habían llevado a cabo la primera parte, la segunda parte se entregará a finales de enero de 2020, comprometiéndose a ella a pesar de que Mamabono haya terminado.

El grupo de voluntarias de Unltd Spain

Por último, se presentó el proyecto de Acción Social por la Música, fundación que trabaja con niños en riesgo de exclusión social a través del aprendizaje de la música clásica como herramienta de transformación social. Las voluntarias hicieron diferentes presentaciones, dado que la problemática identificada tenía una gran dificultad técnica. El trabajo, así, estaba relacionado con la mejora de los procesos internos. Las voluntarias presentaron una serie de recomendaciones de mejora con un gran nivel de calidad.

Una de las voluntarias de Acción Social por la Música explica el trabajo, mientras dos de sus compañeras escuchan desde el sofá

Tras las presentaciones de las voluntarias, las entidades sociales pudieron dar su feedback de todo lo presentado y mostraron gran gratitud por la excelente labor llevada a cabo por ellas.

Tanto entidades sociales como voluntarias comentaron que Mamabono era una excelente ocasión para celebrar el talento femenino con impacto social y brindar apoyo a las mujeres en un momento tan sensible de su carrera profesional como es el de la maternidad.

Muchísimas gracias tanto a las participantes, como a las entidades sociales y a nuestros partners de esta primera edición, por habernos ayudado a aprender tanto a lo largo de estas nueve semanas. Ha sido una experiencia muy bonita que esperamos repetir el año que viene. ¡Mil gracias!